Cuentan las teorías actuales acerca de la Creación que, si el Universo fue creado y no sólo apareció allí, que es lo que ocurrió extraoficialmente, nació hace entre diez mil y veinte mil millones de años.
Estas fechas están equivocadas.
Los eruditos judíos de la Edad Media establecieron la fecha de la Creación en el año 376O a. C.
Los teólogos griegos estimaron que se remontaba al 55O8 a. C.
Sugerencia que también está equivocada.
El Arzobispo James Usher (158O−1656) publicó Annales Veteris et Novi Testamenti en 1654; en dicho documento se sugiere que el Cielo y la Tierra fueron creados en el 4OO4 a. C. Uno de sus consejeros profundizó en los cálculos y logró anunciar triunfalmente que la Tierra fue creada el Domingo 21 de octubre del año 4OO4 a. C., a las 9 en punto de la mañana, porque a Dios le gustaba ponerse a trabajar bien pronto, aprovechando que estaba más despejado.
También se equivocó. Por algo menos de un cuarto de hora.
Todo el asunto de los esqueletos de dinosaurios fosilizados fue un chiste que los paleontólogos no acaban de coger.
Lo que demuestra dos cosas:
La primera, que Dios se rige por patrones extremadamente misteriosos, por no decir tortuosos. Dios no juega a los dados con el universo; juega a un juego inefable de invención Propia, que se podría comparar, desde la perspectiva de cualquiera de los jugadores, a verse envuelto en una versión oscura y compleja del póquer en una sala a media luz, con cartas en blanco, apuestas infinitas y un Tío que reparte
sin explicar las reglas y que no para de sonreír .
La segunda, que la Tierra es Libra.
La predicción astrológica de Libra en el horóscopo del diario de Tadfield hoy, día en que empieza esta historia, dice:
LIBRA, 24 de septiembre−23 de octubre:
Es posible que se sienta agotado y harto de la rutina cotidiana. De gran importancia serán los asuntos domésticos y familiares, que dejó a un lado en su momento. Evite los riesgos innecesarios. Tiene un amigo al que se siente muy unido. Aparque las decisiones importantes hasta que el camino le quede despejado. Posible indisposición a raíz de la vulnerabilidad del estómago, evite las ensaladas. Podría presentarse una ayuda inesperada.
Absolutamente correcto en todos los aspectos salvo el fragmento de las ensaladas.
-Terry Prattchet y Neil Gaiman, Buenos presagios.
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